Desde hace mucho tengo la convicción de vivir en un país hipócrita. Y la hipocresía es, como sabemos, una de las formas más repugnantes de la injusticia.
Los uruguayos en el exilio extrañan a su “paisito” con sus relaciones más humanas y solidarias, pero la realidad nos dice que cuando un uruguayo retorna del exterior, es recibido por sus coterráneos -a excepción de familiares y amigos cercanos, claro está- con una mezcla de desconfianza, temor y envidia, y, ante todo, rencor. Nos decimos liberales y abiertos, pero la realidad nos muestra racistas y machistas. Etcétera.
Una de las facetas de esa hipocresía es la forma “políticamente correcta” de ser. No decir lo que se piensa, sino lo conveniente para no herir a nadie. Contemporizar, verbo uruguayo por excelencia. Pero tan sólo en el plano verbal. En el de las acciones, la moneda corriente es “acomoda a tus amigos y excluye a tus enemigos”.
| foto: Diario El País |
Una pequeña muestra de esa forma de ser
“políticamente correcta” es la que usan los periodistas de fútbol cuando se
refieren a “Nacional y Peñarol, Peñarol y Nacional”. Y como este es un blog de
fútbol, a ella me voy a referir.
Aunque casi todos sabemos de quiénes son
hinchas cada uno, y aunque en todo partido de