En estos días he
hablado con varios amigos sobre el grupo que le tocó a Uruguay. Charla nada
original, por cierto.
No sé ustedes, pero
yo me he topado con dos posiciones antagónicas. Hay quienes ya nos ven
eliminados, y otros que miran al grupo con simpatía.
Entre estos últimos
me he encontrado con opiniones del tipo “Uruguay juega mejor cuanto más difícil
sea el rival”. Y entre los primeros la opinión más ilustrativa fue la de un
amigo que me mandó por mail la música de la vieja serie “Misión imposible” -aunque
cabe señalar que se trata de un uruguayo típico que antes del partido en
Jordania vaticinaba golpes y expulsiones, temiendo una deshonrosa eliminación.